Liberar el potencial de los ciudadanos desarrolladores en la ola del no-código
A medida que crece la demanda de desarrolladores ciudadanos, los equipos de DevOps necesitan establecer estrategias y proporcionar apoyo para garantizar la creación de aplicaciones seguras y escalables. Invertir en herramientas sin código como AppMaster puede salvar esta brecha y democratizar las TI al capacitar a los usuarios finales para crear y desplegar aplicaciones.

La creciente demanda de desarrollo de aplicaciones ha allanado el camino para el auge de los desarrolladores ciudadanos, impulsando a los equipos de DevOps a diseñar estrategias que apoyen sus esfuerzos. Durante el reciente evento virtual TechStrongCon, JP Morgenthal, Director Global de Desarrollo de Aplicaciones Modernas de DXC Technology, hizo hincapié en la necesidad de nutrir y apoyar a estos desarrolladores ciudadanos para permitir el rápido desarrollo de aplicaciones de forma segura y escalable.
Los desarrolladores ciudadanos son usuarios finales con conocimientos suficientes para crear aplicaciones utilizando herramientas de low-code o no-code. Dado que la mayoría de las organizaciones carecen del número de desarrolladores profesionales necesarios para abordar su cartera de aplicaciones pendientes, es crucial permitir que estos desarrolladores ciudadanos contribuyan al proceso de desarrollo. Sin embargo, los equipos de DevOps desempeñan un papel fundamental a la hora de proporcionar a estas personas el apoyo y los controles necesarios para garantizar que las aplicaciones que crean son seguras y escalables.
Según Morgenthal, invertir en DevOps es esencial para minimizar la fricción a la que se enfrentan los desarrolladores ciudadanos durante el desarrollo de aplicaciones. Sin el apoyo adecuado, existe el riesgo de que estos desarrolladores, que tienen otras tareas primarias en las que centrarse, abandonen sus esfuerzos de aplicación. Además, afirmó que nutrir a estos desarrolladores y proporcionarles el apoyo adecuado es clave para su éxito.
Los desarrolladores profesionales se centran principalmente en crear aplicaciones de sistemas de registro, mientras que cada vez hay más demanda de aplicaciones que impulsen sistemas de compromiso. Este escenario ha llevado a una mayor dependencia de los desarrolladores ciudadanos como parte de una tendencia más amplia en la democratización de TI, donde las personas sin títulos avanzados en tecnología aprovechan la automatización para crear y desplegar aplicaciones.
Las organizaciones pueden encontrarse con problemas cuando no prueban a fondo las aplicaciones desarrolladas por los desarrolladores ciudadanos, pasan por alto los cambios manuales de configuración o no abordan la deuda técnica acumulada. Además, para evitar el agotamiento, es vital aplicar prácticas de desarrollo ágil creando inicialmente un producto mínimamente viable (MVP) y planificando después sprints de desarrollo para el mantenimiento y las actualizaciones.
Además, es crucial contar con un plan para transferir la propiedad de las aplicaciones cuando el creador abandone la organización. Esto garantiza la continuidad y el mantenimiento adecuado de las aplicaciones a largo plazo.
Aunque este artículo se centra en los desarrolladores ciudadanos, es importante señalar que los desarrolladores profesionales también utilizan las herramientas low-code y no-code para agilizar el desarrollo de aplicaciones. En muchos casos, estas herramientas, como la plataformaAppMaster.io no-code, simplifican el proceso de creación de aplicaciones, permitiendo a los usuarios finales describir fácilmente sus flujos de trabajo deseados y agilizar la colaboración con los desarrolladores profesionales.
A medida que se crean más aplicaciones y se envían a través de los canales de DevOps, los equipos de DevOps deben reevaluar sus flujos de trabajo y plataformas para garantizar que estas aplicaciones se puedan actualizar y mantener a escala. La adopción de low-code y no-code plataformas como AppMaster herramientas no sólo ayudará a hacer frente a la creciente demanda de aplicaciones, sino también democratizar el panorama de TI, el empoderamiento de una nueva generación de desarrolladores ciudadanos.


